
Epilepsia
Consiste en momentos periódicos e incontrolables de confusión, de la atención o del conocimiento.
La causa de la epilepsia es a menudo desconocida. Sin embargo, a esta alteración la clasificamos en dos tipos conocidos como petit mal y gran mal.
El petit mal se presenta como una momentánea de conciencia y dura cerca de un segundo. Los ataques de gran mal generalmente van seguidos por otros efectos, como sensaciones extrañas del olfato, del gusto y del tacto.
El ataque en sí supone la pérdida del conocimiento y la tiesura de los miembros del afectado, este dura aproximadamente unos treinta segundos, y puede ser seguido de contracciones musculares rítmicas. Frecuentemente, los ataques epilépticos suceden cuando se tiene ataques gran mal consecutivos.

Durante la crisis no se debe intentar sujetar a la persona ni detener sus movimientos, tampoco se deben introducir objetos en la boca ni darle agua, alimentos o medicamentos. Se debe permanecer junto a ella hasta que la convulsión termine y observar la duración del episodio. Cuando la crisis finaliza, es normal que la persona esté desorientada, cansada o somnolienta; en ese momento se le debe hablar con tranquilidad, explicarle lo sucedido y permitir que descanse en un lugar seguro.
