
Sistema inmunológico en vertebrados



El sistema inmunológico en los vertebrados es altamente complejo y especializado, ya que poseen inmunidad adaptativa o adquirida, capaz de reconocer antígenos de forma específica y generar memoria inmunológica. Esta característica permite respuestas más rápidas y eficaces ante infecciones repetidas y es la base de la vacunación.
Las principales células de la respuesta inmune son los linfocitos T y B, que se originan en órganos linfoides. Estos órganos incluyen el timo, el bazo, la médula ósea y los ganglios linfáticos, aunque su desarrollo varía según el grupo de vertebrados. En los peces, el riñón cumple funciones similares a la médula ósea; en las aves, la bolsa de Fabricio es clave para la maduración de los linfocitos B; y en los mamíferos existe una mayor diversidad de anticuerpos o inmunoglobulinas.
A lo largo de la evolución, los vertebrados más complejos, como aves y mamíferos, presentan un sistema inmunológico más eficiente, capaz de producir respuestas específicas frente a una gran variedad de patógenos.
Existen siete clases de animales vertebrados, los que van de menor a mayor grado de desarrollo:
1. Peces sin mandíbulas (como la lamprea)
2. Peces cartilaginosos (tiburones)
3. Peces óseos (la gran mayoría de peces de agua dulce y salada)
4. Anfibios
5. Reptiles
6. Aves
7. Mamíferos

